Familia
Don José Domínguez Ramos nace en Tacoronte el 22 de septiembre de 1845, en el seno de una familia afincada en el núcleo fundacional de esta localidad desde el año 1500 aproximadamente. Fallece en este mismo enclave en el año 1941 a la longeva edad de noventa y seis años.
Casado con Doña Matilde Rivero, fue figura relevante en el ámbito político, tanto local como provincial. Buen ciudadano, sobrio, de inteligencia natural, y respetado por todos, acabó erigiéndose como un avanzado de su tiempo.
Fue uno de los principales líderes del partido conservador de Tenerife desde 1907 hasta la división provincial de Canarias en 1927. Fue durante años, y en diferentes periodos, presidente de la Diputación de Canarias.
De otro lado, Don José, que mantuvo asidua correspondencia con Don Antonio Maura, Don Benito Pérez Armas y otros cualificados representantes de la clase política nacional y regional de la época; fue alcalde de Tacoronte durante el último cuarto del Siglo XIX. También ostentó, entre otros, los cargos de Presidente del Comité Local del Círculo liberal-conservador (y de la Liga Regional), Diputado Provincial (1898-1907), Presidente del Directorio del Partido Conservador de Tenerife (1918) y Vicepresidente de la Junta de Obras del Puerto de Santa Cruz de Tenerife (1908-1910).
Indudable protagonista del despegue de Tacoronte en el tránsito del siglo XIX al XX, colaboró en su desarrollo con acciones como la obtención del título de ciudad, otorgado en 1.911 por el rey Alfonso XIII, la construcción del Camino de Agua García, el emplazamiento del Hotel Camacho, o la construcción de un nuevo cementerio municipal en la zona de Santa Catalina, por nombrar solo algunas.
En el ámbito de la política regional, destacan, entre otras, sus intervenciones en pro de la Educación y de la Escuela de Magisterio. La fijación de una indemnización por residencia para los Maestros de la Provincia de Canarias, es sin duda uno de los mejores logros de su gestión en este terreno.
Como agricultor destacó no sólo por sus propiedades en la zona de Tacoronte-Acentejo, sino, en general, por el régimen de explotación y por sus relaciones con aparceros y empleados. Dejaba casas y también tierras a los campesinos para que las cultivasen sin medianería, en provecho de los mismos, facilitándoles instrumentos de labranza y transporte; sólo ponían aquellos la mitad de las semillas, abonándoles el jornal cuando se trataba de cosecha propia. Siendo ministro Don José Canalejas, se interesó por el caso, pidiendo informes y mostrándose sorprendido por lo avanzado y humano del sistema empleado para su época.
Don José Domínguez Ramos ya elaboraba vinos allá por el año 1880, siguiendo las técnicas artesanales de la época. Así en sus libros contables de finales de siglo aparecen consignadas ciertas labores realizadas con esta agroindustria que realizaban sus jornaleros, Algunas de estas labores son: alzar las viñas en sus tierras de La Hoya Machado, El Montillo, Los Marqueses, El Sitio, El Adelantado, La Pasada y Los Majuelos (ubicadas en los municipios de Tacoronte y El Sauzal); podarlas y despampanarlas, vendimiar la uva, medirla, llevarla al lagar, pisarla, hacer mosto, aguapié y moscatel, fregar las pipas, etc.